
lunes, febrero 02, 2009
Las 10 mejores películas de los 2000s

martes, enero 20, 2009
Weeds: Maternidad, marihuana, muchas preguntas y algunas respuestas
Volviendo al tema: Weeds es una serie norteamericana que versa sobre la vida de Nancy Botwin, una joven viuda, madre de dos varones adolescentes, en los suburbios clasemedieros de California. Ella, tras la súbita muerte de su marido se ve obligada a vender hierba para afrontar los gastos de su familia. Cada temporada (hasta ahora van cuatro) trata de las tribulaciones de esta hermosa (hermosísima) cuarentona, una heroína fuera de lo común metida en el mundo del tráfico de marihuana. La cosa ahonda en este tema desde la mayor cantidad de perspectivas posibles: ética, política, económica, sociológica, biológica, familiar, etc. Todo esto sazonado con un humor inteligente y poblado de personajes sumamente convincentes: Celia, la perra conservadora; Andy, el cuñado; Doug, el colgado amoral; Conrad y Helia, los mayoristas, etc. A pesar de que las aventuras de Nancy, cuando llega cansada a su casa en la noche, no tienen nada que ver con las de un trabajador promedio, no dejan de ser sumamente probables y realistas en el caso de una mamá abnegada y diler de mota.
Tras devorar a gusto (y bien acompañado) las cuatro temporadas de este sabroso manjar me he quedado pensando mucho y sobre muchas cosas, muchas preguntas envuelven mi cabeza y, cómo podría ser de otra manera, pocas afirmaciones vienen a socorrerme. Pero cuando lo hacen, lo hacen con contundencia. Es necesario plantear esas preguntas y creo que Weeds lo hace y de una manera muy neutra, amena y humana. Por ello, me parece que la mejor manera de introducir este producto al lector es, justamente, disponiendo ante sus ojos, esas inquietudes que me aparecieron tras rumiar los acontecimientos que acaecen en la mentada serie.Pregunta: ¿Cómo están las sociedades modernas de primer mundo?
Respuesta: No lo sabemos aún. Habría que preguntarse cuál era el porcentaje de cocainómanos y la frecuencia de balaceras entre cárteles cuando la cocaína se vendía en las farmacias sin necesidad de receta y Freud inventaba el psicoanálisis.
Respuesta: No
Respuesta: Como manda la lógica económica dentro del capitalismo descabellado que nos toca vivir (ya lo sabemos todos y no hay que ser Talcott Parsons para darse cuenta), mientras haya demanda habrá oferta y eso es INEVITABLE. Y eso no ocurre exclusivamente con el tema de sustancias controladas sino también con asuntos como la pedofilia, el tráfico de órganos, el tráfico de armas, etc. Lo único que hacen los agentes represivos contra el narcotráfico es concentrar el poder de distribución de los narcóticos y quedarse con las (pequeñas) ganancias. A parte de la legalización NO HAY MANERA DE DETENER EL NARCOTRÁFICO.
Respuesta: Sí.
Respuesta: No
Respuesta: No. Un poco más de ganas de comer y de escuchar música.
lunes, enero 12, 2009
El súmmum del asco humano
martes, enero 06, 2009
Apuntes sobre los penales en el fútbol
"El pelotazo salió a la izquierda y el Gato Díaz fue para el mismo lado con una elegancia y una seguridad que nunca más volvió a tener. Constante Gauna miró al cielo y después se hecho a llorar. Nosotros saltamos del paredón y fuimos a mirar de cerca a Días, el viejo, el grandote, que miraba la pelota que tenía entre las manos como si hubiera sacado la sortija de la calesita"1. En marzo de 1984, un diario español difundió una extraña noticia: “El peruano Aldo Alfredo Durán, de 19 años, extremo derecho del club Deportivo Chao, de la localidad de Virú, departamento norteño de La Libertad, se suicidó con raticida por haber fallado un penalty contra el Deportivo Virú”.
2. Al defensor yugoslavo Djukic le siguió, para siempre, la maldición de haber fallado el penal que le daba el titulo español al Deportivo La Coruña a mediados de los 90. Cuando se acababa el partido en Riazor, cuando bastaba una victoria para acceder al campeonato soñado y el arco contrario parecía estar sellado por la mala suerte, el árbitro pitó un penal a favor del Depor. Bebeto rechazó patear la pena máxima y Djukic corrió toda la cancha para dispararlo. Lo falló y el Barcelona salió campeón. Ese equipo teñido por el sacrificio y la solidaridad, por el talento y la disciplina, ese equipo que dirigía el gran Arsenio Iglesias y que tenía en Donato, Mauro Silva y Bebeto una estructura brillante, perdía toda la gloria y el triunfo por un penal no concretado en el minuto 88 del último partido de la liga.
3. Osvaldo Soriano cuenta la historia de un pueblo que se juega toda la gloria en un penal que se alarga infinitamente y la gesta de un arquero “indio y viejo”, el Gato Díaz, que encuentra la fama y la dignidad al atajar ese penal.
¿Cómo se explica la tensión tan grande que se concentra en un penal? ¿Cómo se explica ese momento comprimido que es capaz de crear muerte y maldición pero también redención y gloria?
El fútbol es un espacio de tensiones equilibradas que forman polaridades distintas: polaridad entre equipos opuestos, entre ataque y defensa, entre victoria y derrota. Esa capacidad para crear tensión es una de las características esenciales que tiene el fútbol para producir pasiones y afiliaciones multitudinarias. En un penal toda la tensión equilibrada del juego se condensa y se amplifica; todos los nervios, las apuestas, los miedos, las fuerzas, las incertidumbres se concentran en un tiro de 12 metros desde un punto blanco en medio del área. No sólo la tensión se encripta en un penal, el azar y la suerte también se amplifican en este momento; la sapiencia, el talento y la planificación importan muy poco, al final es problema casi exclusivo de la contingencia. De ahí que los penales tengan una carga tan dramática y pasional, la tensión es extrema y sólo el azar existe.
4. Roberto Baggio falló el penal que definió la final del campeonato del mundo en 1994. El estandarte del talento italiano, el hombre que guió a su selección a la final, echaba la pelota por sobre el larguero y dejaba la posibilidad del campeonato de lado.5. Desde la vergüenza y la ignominia se cobró aquel penal inexistente que le dio el campeonato mundial a Alemania en 1990 contra la combativa escuadra Argentina. Ese equipo que había vencido todas las lesiones, las dudas, las peleas; ese equipo comandado por el jugador más grande de la historia, luchando sobre una pierna, ese equipo que había plasmado toda su fuerza y dignidad en consecutivas victorias por penales, sufría perder la copa por un penal inexistente, injusto y absurdo.
6. En tal vez el mejor mundial de la historia, aparece el penal fallado por Zico en 1986 en la semifinal contra Francia, el fallar ese penal en tiempo reglamentario mandó a los brasileros a la definición por penales donde el gran Michel Platini falló también el suyo.

jueves, diciembre 25, 2008
"Detour", el noir, la carretera, el destino y su tragedía

lunes, diciembre 15, 2008
Modigliani, Chagall y Soutine: Genio, judaismo y universos inclasificables

Los tres tienen varios puntos de coincidencia tanto en sus orígenes como en eventos ocurridos durante sus vidas. Todos ellos provienen de cuna judía, el cual no es un detalle para nada menor, ya que si uno hace una somera retrospectiva a la historia del arte, los pintores judíos huelgan por su ausencia, y esto es debido a un motivo esencial. La tradición judía ortodoxa teme a la idolatría de imágenes y representaciones humanas, por ende proscribe las representaciones pictóricas (pintura y escultura) que son consideradas como insultos a los sentimientos religiosos, ya que Dios es entendido como un entidad audible, dotada de voz y soplo, y no visible, carente de imagen. Este marco religioso-cultural provocó que ser un pintor dentro del judaísmo implicaba una inherente trasgresión, que está arraigado en Soutine (sobre todo), Modigliani y Chagall. De los tres pintores semitas Soutine y Chagall pertenecen a la antigua Rusia, y Modigliani a Italia, los tres se conocieron y compartieron muchas experiencias en Paris, donde coincidieron y donde labraron sus identidades y obras artísticas.
Modigliani como Soutine tuvieron que enfrentar circunstancias y vivencias muy adversas, lo cual derivo en muertes trágicas y relativamente tempranas, el primero de tuberculosis, el segundo de una úlcera reventada mientras huía del nazismo; la bohemia extrema del primero, el hambre que tuvo que padecer el segundo en su autoexilio para poder expresarse a través de la pintura, fueron huellas indelebles de sus travesías existenciales.
En el arte de ambos el retrato fue uno de los géneros más practicados, Modigliani desde su peculiar estilo de caras y cuellos alargados y amarillentos con una innegable influencia de máscaras africanas, con ojos sumamente juntos y a muchas veces sin mirada, pese a lo cual sus retratados gozan de un aura diáfano que exulta un sosiego mezclado con una justa dosis de pureza; entre las personas que retrato en varias ocasiones se encuentra el mismo Soutine. “Modi”, como lo llamaban en París, también pintó una cantidad de desnudos posando en un diván, cuadros de una gran belleza y de una autoría reconocible en cada linea; fue por causa de sus desnudos que su única exposición como único autor fuera clausurada al escandalizar al oficial de policía de turno. Es difícil encontrar algún conjunto de obra artística tan reconocible como la del italiano y que solo pueda ser clasificada en íntima identidad y analogía con su autor, Modigliani así es como se erige en la historia del arte contemporáneo, con una firma única e insoslayable.
Chaim Soutine hacía hincapié en retratar gente de distintos y simples oficios como ser cocineros o botones de hotel, en su preferencia si era gente uniformada de alguna manera, gente común con la cual de alguna manera podía identificarse y comunicarse. Otro motivo central de su obra es el plasmar animales como naturalezas muertas, ésto como grito de añoranza por el hambre que tantas veces había padecido durante los años. A Soutine se lo ha tildado en muchos casos de ser un pintor expresionista, y pese a que la crudeza de su trazo y de sus motivos se puedan enmarcar en una temática y forma de tal corriente, Soutine como marginal que fue, no llega a encajar del todo sino que es un magistral e inclasificable paria, trágico personaje autoexiliado por su semitismo, perseguido por su semitismo y muerto por su estómago.
Marc Chagall, en contraposición, tuvo un destino menos trágico, fue el último sobreviviente de todos los grandes maestros del principio de su siglo, conoció el éxito que los otros dos no saborearon y nos ofrece una pintura riquísima en colores y en motivos de mágicas ensoñaciones. Se lo emparenta con el cubismo o con el surrealismo sin que nunca llega a poder ser ninguno de los dos (fue loado por Picasso como por Breton), sino un judío-ruso que nunca paró de evocar ese mundo bucólico y añorante de su niñez y de todo lo que le fue querido durante su vida. Siempre ha sido notoria la influencia que éste ha ejercido sobre el cineasta Emir Kusturica, no sólo en su paleta de colores, sino en los motivos oníricos y voladores, y en la constante aparición de animales y músicos dentro del cuadro, a lo que habría que agregar una permutación de lo judío por lo gitano en el caso del director balcánico.
Tres estilos, tres obras, tres destinos que pese a los matices y vericuetos se entrecruzan ya sea por su estigma religioso, por el encanto que emanan sus lienzos (sobre todo en el caso de Chagall y Modigliani), por su marginalidad y a los marginales que les toco retratar, por su patria artística, por sus trágicos destinos (Soutine y Modigliani en este caso) y sobre todo por esas enormes e inclasificables bloques artísticos que van a perdurar en las retinas de cualquiera que se les acerque como uno de los acervos pictóricos más únicos y extraordinarios de la fabulosa eclosión vanguardista del siglo XX.
lunes, diciembre 08, 2008
El festín simbolista
He aquí un breve homenaje literario a este serie de pintores que, a través del mundo, reinventaron los objetivos de la pintura acercándola más a su origen primero: la magia. Cada cuadro es una ventana a ese más allá que todos portamos dentro.


Franz Von Stuck: No hay nada más oscuro en el alma que el habitáculo de aquella bestia. A lo lejos nada se distingue. Al aproximarse uno (con pavor inevitable), el velo espeso de profunda tiniebla deja entrever el rostro de la más fea de las noches humanas. El cutis viperino, los ojos grandes de brillo maléfico, los gestos desesperados y ansiosos, el aliento impuro, lo que está a punto de morir. Al fondo cae una estructura de hueso y, con ella, el mundo: gigantesca pecera de cristal. Los corceles del infierno se apresuran para llegar a casa, bajo la lluvia, mirada escarlata e inclemente. La medusa se retuerce bajo el colchón. Algún día te morderá la serpiente, desnuda, excitada y desprevenida. Así sabrás quién es el hombre sentado en el rincón sombrío.
Jean Delville: Satán tiene un secreto bajo el castillo de agua. Nosotros; tú, yo y aquel: el que no se puede nombrar.



Arturo Borda: La naturaleza como epifanía de una Voluntad Suprema y la Cordillera de los Andes como monumento máximo de esta unión energética entre las inteligencias arcangélicas y las fuerzas inclementes de la Tierra; no tanto el planeta como la entidad espiritual. El diáfano silencio de las montañas no es sino silbido divino, a través de los tiempos. La vida, los campos, el Illimani y los Yungas, todo es producto de la misma Voluntad Creadora, de un inmenso despliegue espiritual, psíquico y material hasta encontrar esa eutexia que funde todo lo separado y distinto en aquello que, por intuición, llamamos instante y que sin embargo concentra en sí mismo todos los misterios del universo. El artista, como sugería Poe, ha de capturar esa Voluntad como una antena del más allá y recrearla a una escala menor pero no menos perfecta y sagrada.
lunes, diciembre 01, 2008
Cuando fuimos niños (o una breve disquisición sobre una novela de Kazuo Ishiguro)


















