domingo, abril 13, 2008

Tiamat: Back in black

Aun recuerdo perfectamente cómo, allá por 1994, los cantos de unos pajarillos empezaron a emitirse al rodar la cinta del cassette de un grupo llamado Tiamat, extraño grupo, extraño disco: se trataba del Wildhoney. Los susurros cavernosos del cantante sobre fondos de melodías violáceas y mieles cósmicas, la emanación de vapores opiáceos, las dunas de inciensos nacarados en atardeceres prohibidos, qué se yo… Era un encuentro de esos que te cambia la vida, efectivamente: me cambió la vida.

Desde ese momento, Tiamat no ha cesado de marcar épocas de mi vida como un fiel acompañante sideral: el encuentro con Wildhoney me impulsó a conocer su brutal obra pasada donde escaseaba melodía y predominaba el terror de un doom satánico-astral. Luego vino la joya de las joyas: A Deeper Kind of Slumber en 1997. ¡Dios sea loado! ¡Qué disco inspirado! Y único, irreproducible, imperdible, peligroso, eterno, perfumado, sublime, visionario, todo lo que quieran y más. Luego hicieron un giro por la vibra de Sisters of Mercy y Cia. Sacaron a la venta, con mucho sentido del humor, el Skeletor Skeletron. En 2002 sale Judas Christ y marca nuevamente con una síntesis maravillosa de Tiamat; hasta ahora recuerdo, en una ensoñación de tierna melancolía, como escuchaba este fascinante álbum, sobre el techo de mi casa en Bruselas, susurrando la tibia brisa de principios verano y una botella de vino tinto. El penúltimo opus titula Prey y, a mi gusto, no concreta un espíritu de álbum pero eso no quita que tenga grandes temas (Clovenhoof, por favor) y que, de una manera u otra, haya marcado época.

Este 2008 es testigo del nacimiento de Amanethes, catorce años después del inicio de mi travesía Tiamatística me caigo de culo ante la sorpresa que me dio escuchar este nuevo proyecto. A los que creían que desde Wildhoney eran cosa del pasado en Tiamat las voces guturales, los riffs peso-pesado, las baterías aceleradas y los teclados de estirpe doom, se equivocaron. Johan Edlund ejerce tanto su libertad artística que es capaz de romper esquemas a propios y extraños. Sí, sí, sí, vuelven los temas satánicos, Amanethes es el esfuerzo de hacer de Tiamat un todo inseparable, un esfuerzo por re-integrar al Sumerian Cry, Astral Sleep, y Clouds a todo el sistema musical conseguido desde 1994. ¿El resultado? Alucinante. Lo más contundente y notorio en Amanethes es el riguroso trabajo vocal y el de la bateria. Edlund se ha dejado la garganta y logra un amplio registro que va desde estruendosos y venenosos gritos a lo Fernando Ribeiro de Moonspell, pasando por una voz ronca y gutural como la de Vorphalack de Samael, hasta llegar a la melódica onda que nos transmitió en "Heaven of High" o "Too far gone". Lars Skold también aportó mucho y revivió su savia blackmetalera pero con variantes rítmicas mucho más amplias.

El disco es tan variado que incluye canciones como "Equinox of the gods" o "Raining dead angels" que parecen haber hecho abstracción de todo lo que ocurrió después del Clouds: el aura doom, caótica, oscura y pesada es capaz de satisfacer a los más puros fans de Hypocrisy, Kovenant, etc. Al mismo tiempo existen temas como "Misantropolis" y su hermosa secuela "Amanitis" en las que la atmósfera melancólica emana como en las mejores épocas del Wildhoney o A Deeper Kind of Slumber. Entre esos dos extremos se asienta un disco oscuro y pesado que por momentos recuerda, con gusto, el rock purpúreo del Skeleton.

Tiamat es indudablemente una de las mejores bandas de rock del orbe; digo rock, porque han trascendido todos los subgéneros, incluido aquel que ellos han inventado y que nadie ha igualado durante ese maravilloso dúo de discos Wildhoney-Deeper. En una ocasión, inolvidable ocasión, nos tomábamos (más de) una cerveza con Johan Edlund y me dijo que a él le gustaba todo lo que se podía encontrar desde Pink Floyd hasta Morbid Angel, en este disco se nota la veracidad de su afirmación dado que esa es la gama que abarcan sus sonidos meticulosamente producidos: no tengo otro nombre para calificarlo que el de rock, puro, duro, sin concesiones. En su larga trayectoria Tiamat ha recorrido la historia del rock con un virtuosismo y una creatividad desbordantes. ¿Con Amanethes cerraron el círculo? Yo diría que no. Cerrar el círculo implica volver al principio, lo que está lejos de constatarse en el opus en cuestión. Yo pienso más bien que estos suecos ahondaron en una espiral de maravilloso colorido musical donde nada, nada, nada se desperdicia y lo más insospechado es susceptible de volverse oro renovado en sus manos.

Si quieren ver un excelente vídeo de este inigualable grupo no duden en echar un vistazo a:

http://www.pescotis.blogspot.com/

8 comentarios:

lORbADA dijo...

La primera foto es un poco Billy Corgan era ADORE o me lo parece? Desconozco a la banda pero los investigaré.
Saluds.

(Diego Loayza) Oneiros dijo...

Es una maravilla, lorbada, tienes material para ahondar, te lo prometo: le añadí un link a un vídeo.

faraway dijo...

joder, hace tiempo que no escuchaba de varias de mis bandas favoritas de hace ¿12? años. Tiamat, Samael, Morbid angel, Kovenant y Moonspell (en menor medida). También supe ser fan de Therion, del primer Nightwish y de los extraterrenales Septic flesh. De Vader nunca pude conseguir mucho pero en su momento supieron descolocarme bastante, creo que estaba muy bueno.

Por supuesto, también me gustaban bandas más "normales" como Fear factory, Slayer, Death, Pantera, esas cosas.

Ya pongo a bajar el nuevo de Tiamat. No puedo creer que todavía existan!! Me alegra mucho volver a saber de ellos.

ANIMA dijo...

Querido cholambre, estoy ansioso de poder escuchar este Amanethes, el cual espero me sorprenda gratamente, ya por lo descrito en tu articulo, auguro grandes seciones metaleras con el.
un gran abrazo

Machi.

(Diego Loayza) Oneiros dijo...

Faraway: Así es, yo también me desconecté de muchas de esas bandas que en algun momento lideraban mi bilboard personal: Amorphis, Edge of Sanity, Hypocrisy, etc. La única que seguí incondicionalmente fue Tiamat y hasta ahora encienden fuego en las venas. Te digo que tienes mucho que descubrir en esos doce años de Tiamat, quizás lo mejor. Saludos y gracias.

Machi: Mañana ya escucharás Amanes y te caerás de poto. Espero.

(Diego Loayza) Oneiros dijo...

...Y Machi, ambos sabemos que eso puede ser pesao

Enlil dijo...

Tiamat pasó por un tiempo de total falta de inspiración con sus ultimos 3 discos, cosa que se empezaba a intuir desde el "deeper..", que ya suponía un cambio considerable con su obra maestra "wildhoney". En aquellos años se veía venir un cierto cambio de estilo en muchísimas bandas, que justo sacaron sus trabajos menos inspirados con la aparición de la moda más "gothic/doom rock". Moonspell, Darkseed, Paradise Lost, Tiamat.. todos se quisieron meter en esa especie de moda y solamente paradise lost con un buen disco, aunque totalmente denostado, según me acuerdo por su radical cambio de estilo y look, como "one second" mereció algo de mi tiempo. Lástima que los siguientes no fueran de la misma calidad.
Tiamat, luego de un bajo nivel de popularidad y ventas, además de esa falta de inspiración compositiva, no triunfó en la moda en la que se quisieron meter, y vuelven, algo tarde con respecto a los otros grupos en otrora de doom-metal ya mencionados (mas otros muchos), a hacer algo que seguramente echaron de menos durante estos últimos años, algo que de verdad creo que es lo que les gusta, mezclándolo con un poco de su pop-gothic-dark-rock reciente.
No me pareció un mal disco este último, pero temo que su capacidad compositiva ya no está al nivel de "The astral sleep", "clouds" o "wildhoney".
Esta es mi opinión, saludos.

(Diego Loayza) Oneiros dijo...

Entiendo que Tiamat ha tenido una ruptura radical entre los años 97 -03 en relación a lo que habían hecho en el pasado y que los que hemos sido seguidores fieles del post-wildohoney no somos los mismos que los del pre-wildhoney. En eso, esa obra maestra es la única que fascina a las dos generaciones. Tiamat fue la banda metalera que me abrió la puerta a Floyd, The Cure, etc. Y confieso que cuando salió el Deeper, Skeleton y Judas, me gustaban Depeche Mode, The Cure, Sopor Aeternus, Nine Inch Nails más que Cannibal Corpse, Slayer o Emperor (que me gustan). De todas formas el Astral Sleep es mi favorito de su primera época, mucho más que el Clouds, sin embargo Undressed esboza un futuro muy misterioso para la solemene banda.
Gracias por el comentario, seguiremos en contacto.