miércoles, diciembre 30, 2009

Effigy of gods: Wrath

"I spread my sight across the universe
And as you fly away, I fall"
Wrath, Effigy of gods

Después de hacernos sacudir las melenas con el poderoso Aurora (2005), Effigy of Gods nos había dejado a la espera de la aparición de su nuevo (y anunciado) opus Wrath (2009) que al fin llegó. Sí, esta banda, que se puede catalogar entre los pocos clásicos del death metal paceño, siempre tiene algo que decir, algo que aportar al espinoso mundo del rock boliviano que se chupa los dedos al escuchar la palabra “cover” (en los que, para colmo, se jactan de tocar igualiiiiiiiiiito a sus macho-mens) y se enorgullece en fabricar “tributos” de manera casi fordista.

Con seis temas, este nuevo álbum es mucho más compacto y posee un sonido más unificador que el anterior. A pesar de eso, Effigy es fiel a su causa y hasta se puede decir que ha logrado un sonido propio, un estilo dentro del estilo y esto sin dejar de evocar, intuitivamente, sutilmente, a sus sempiternas influencias: Megadeth, viejo Metallica (aunque el Caver no acepte), Hypocrisy, Samael, Tiamat, Amorphis y Pink Floyd.

Con tal economía de repertorio, no se puede decir cuál es el tema “fuerte” del disco: todo el disco es como un sólo tema fuerte. La apertura con “Cometh Interceptor” es directa y brutal: la canción, a su manera, sintetiza las intenciones del LP. Sin embargo, canciones como Ares Valis II o 7000 sins, son incomparablemente apocalípticas y se posicionan como piezas irremplazables en esta vigorosa colección de pesadillas cósmico-metaleras. Asimismo, Julia o Wrath vienen a llenar esa necesidad atmosférica y melódica que siempre caracterizó a la banda. Es importante recalcar la fuerza aterradora de la voz en las canciones duras así como la melancolía en su faceta limpia. La batería (humana esta vez) y el bajo sostienen la tormenta y marcan un ritmo macabro en todo momento. La adhesión de una nueva segunda guitarra, que complementa con mucho tino los solos y los riffs clásicos, no ha hecho sino enriquecer las posibilidades del conjunto y de la guitarra misma que es la piedra angular de este proyecto que ya tiene muchos años.

Se trata del cuarto trabajo de estudio de Effigy of Gods y no deja de hacer notar el progreso – musical, espiritual, en ingeniería de sonido, producción y presentación – de este grupo que tiene un norte muy claro: rockear y muy duro. ¡Salud! A todos los que hacen rock del bueno y no tienen la más mínima gana de copiar a nadie. Este disco es digno de ser festejado como una flor en medio de la maleza y muy recomendado para los coleccionistas ya que la edición (limitada) consta de un hermoso libro con letras y fotos de los Andes, el paisaje que siempre inspiró visualmente las tortuosas notas que, esperemos, lleguen pronto a sus oídos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿¿¿¿¿?????

SAPAINKA.net dijo...

el demo THE DANCES OF EXTASIS es espectaular, no sabi que habian regresado. saludos desde peru

(Diego Loayza) Oneiros dijo...

Es verdad SapaInka el DOE es un clásico, sin embargo es menester escuchar el progreso no sólo en materia musical sino en cuanto a la producción y al cuidado del sonido. Aurora y Wrath ya son clásicos también.

Anónimo dijo...

Tres intiresno, gracias