sábado, junio 28, 2008

La Unión Europea o el testimonio de la vergüenza universal

Las noticias sobre la nueva política de inmigración de la Unión Europea no me extrañan en absoluto; de hecho, no hacen sino confirmar la lógica viciosa que ha llevado a cabo este continente con respecto de sus relaciones internacionales en los últimos… que sé yo… ¿mil años? No importa, hablemos de los últimos cuatrocientos.

No protesto contra el hecho de que ese pequeño apéndice de Asia se haya caracterizado por ser, de lejos, el continente que más ha masacrado, saqueado, explotado, mamado, evangelizado, torturado, manipulado, quemado, azotado y violado a propios y extraños durante la historia del triste milenio que acaba de pasar. No protesto tampoco contra el ingenio y el genio del espíritu occidental que ha construido armas brutales capaces de someter a toda cultura de “salvajes” y paganos que adoran a la Tierra en vez de explotarla y violarla para construir armas más y más poderosas para destruir o provocar miedo de una manera más y más monstruosa. No protesto contra el hecho de que la ambición haya llevado a esclavizar a los oriundos de los diferentes territorios conquistados para que extraigan la materia prima de lo que hizo que hoy por hoy sean ricos, desmesuradamente ricos, innecesariamente ricos; se podría llamar astucia o fuerza bruta como ocurre entre los animales de la sabana africana. No voy a protestar tampoco contra el hecho de que, una vez desollado y saqueado el resto del mundo, cierren sus puertas, amurallen sus burgos y traten como ser de tercera clase a cualquier persona que quiera venir a recoger del suelo las migajas del festín. No protesto tampoco contra el hecho de que hayan impuesto a fuerza de espada SU visión del mundo al resto del mundo y de que no hayan sido capaces de aprender absolutamente nada de sus colonias y que, más bien, hayan hecho todo lo posible por exterminar esas cosmovisiones. No protesto contra el hecho de que, a su partida, TODOS los lugares donde han sembrado su visión podrida por el miedo, se hayan quedado infectados y víctimas de problemas sociopolíticos irresolubles, eso forma parte del juego incruento de la historia.

Lo que si me parece escandaloso, asqueroso, imperdonable es la pose: sí, eso sí. ¿Por qué joden y machacan a todos los hombres y mujeres del pasado, presente y futuro con estupideces de carácter universal? ¿Por qué dicen basar sus acciones sobre valores UNIVERSALES de humanidad? ¿Derechos humanos? ¿Ilustración? ¿Revolución francesa? ¿Mayo del 68? Son vergas: Por qué no nos dicen: Somos (hemos sido) asesinos más eficaces que ustedes y por eso les vamos a quitar todo, hasta la dignidad y luego no les vamos a convidar ni el olor de un pedo de lo que comamos en nuestras cómodas casitas con la salud y vida eterna asegurada (aburrida pero asegurada). Eso sí que me llega al huevo. Que vengan y te hablen de “principios” universales: que sea Jesús, el Progreso, la Razón. Nada: Tenemos la espada más grande, el palo más grande con el clavo más grande y eso duele más: Dame todo lo que tienes. ¡Esto es un asalto a mano armada! ¿Acaso los ladrones comparten el botín con las víctimas de su obrar? Que me digan que no nos metamos con ellos porque son capaces de matar más de cien millones de personas en un lapso de treinta años. Eso sí me asusta. Que me digan que no quieren sudacas y africanos porque prefieren botar comida que verlos comerla en sus calles. Que me digan que los diamantes del Congo y que la plata de Potosí han sido extraídos con extrema e inhumana brutalidad para que sus anoréxicas y drogadictas vedettes no se acomplejen en la alfombra roja. Pilla y protege. Pilla y olvida. Olvida y disfruta. Que digan eso sería mejor que el hecho de que estén hablando de valores que implican a la humanidad entera, de otra globalización, de reducción de la pobreza, de Derechos Humanos, de ONG´s, de OMS. Bien decía un historiador chino cuando le preguntaban qué opinaba de los resultados de la revolución francesa: “Es muy pronto aun para saber”.

Desde mi punto de vista, la deuda que tiene Europa con el resto del mundo es tan grande que ni intercambiando situaciones socioeconómicas entre los países de Europa y el tercer mundo llegaríamos a una equivalencia. Pero, lo sabemos, ese no es el estilo, ni la tendencia que viene siguiendo en los últimos siglos el ilustre y voraz continente que, a mi juicio, la universalidad que transmite al mundo es más la de la vergüenza, el miedo y la mezquindad que la de cualquier “valor”.

viernes, junio 20, 2008

Domenech, Haedo, Cristiano y Adriano o un puñado de comentarios sobre recientes vergüenzas futboleras

• Domenech debe abandonar la selección francesa después de una penosa performance futbolera durante la Eurocopa confirmando lo que se intuía en la primera fase del mundial de Alemania: que Francia pocas veces jugó tan mal que como al mando de Domenech. Otros podrán alegar que llegó a la final del mundial que jugó ante Italia, pero eso no es cierto, Zidane llegó a la final del mundial y Zidane también decidió perderla, si alguien tenía ese derecho era él. Domenech ha sido nefasto para Francia, no en una lógica resultadista, sino en su afán de jugar un fútbol horroroso (como fueron los partidos ante Suiza, Corea y Togo en el mundial, así como los partidos ante Rumania e Italia en la Euro actual), y de realizar un acto sumamente negativo y perjudicial, que nunca debería hacer un seleccionador, que es el de no llevar a sus mejores jugadores como Trezeguet, que fue sin duda el delantero francés más en forma de toda la temporada. Gomis y Anelka, dejaron patente que la lectura del Tarot no es la mejor consejera a la hora de dirigir un equipo de fútbol. Dentro de la circunspección de la derrota, Francia podrá festejar, si finalmente se libran de Domenech.


• El fútbol es un universo paradójico. Todos alaban el tesón y la valentía del jugador paraguayo, la raza que este tiene y como eso se ha consolidado en una selección triunfadora que apunta sin mucha dificultad a su cuarto mundial consecutivo. Pero la paradoja aparece después de la derrota sufrida el miércoles pasado con Bolivia, el primero perdió con el último, pero la paradoja no es esa, sino la majadería mostrada por algunos de sus jugadores sobre todo por Nelson Haedo Valdez, jugador del Borussia Dortmund alemán y anotador de uno de los goles de su selección. El delantero aludió que jugar en La Paz “Es inhumano, no te daba el aire, se debería prohibir” y añadió “Eso no es fútbol, uno tiene que adivinar adonde va la pelota”. Es lamentable que un jugador con reputada trayectoria y con un linaje tan bravo de internacional paraguayo venga con excusas por una derrota, que sino lógica si era posible. Además de entristecerme por como un par de jugadores pueden crear máculas en una impecable imagen de idiosincrasia y valentía futbolera, como la que ostenta Paraguay, me pregunto por qué la prensa no les consultó a estos lloricas por qué creen que Colombia y Chile sacaron excelentes y humanos resultados en un terreno donde lo que se juega es un trasunto del deporte de Maradona y Pelé. Otro penoso ejemplo de este tipo es el que mostró el portero Orión de San Lorenzo que no paró de quejarse de la altura y hacer un verdadero melodrama en vez de celebrar la victoria de San Lorenzo en Potosí. ¿De que se habrá quejado al haber sido el indiscutido cancherito y responsable de la eliminación de su equipo ante la Liga de Quito, y no en la altura de Quito (aunque también) sino en el impecable gramado del Nuevo Gasómetro donde le cedió un gol a Bieler por hacer jueguito en una situación de riesgo? 


• Ayer Alemania eliminó sin atenuantes a su homólogo portugués. La escuadra lusa llegó a la Euro como gran candidato sosteniendo su postulación en Cristiano Ronaldo, el jugador más en forma del mundo y campeón de Inglaterra y de Europa de clubes. Pero Cristiano llegó a la Euro no con afán de jugar fútbol, sino de desconcentrar el campamento portugués con el culebrón del verano que es su deseado y presunto alejamiento del Manchester Utd. para pasar al Real Madrid. Tanta rimbombancia y pompa le otorgo Ronaldo al asunto, que se olvidó que para ganarles a los alemanes no hace falta un par de piques y de gambetitas, sino un gigante esfuerzo futbolero individual y colectivo. Las esperanzas en el depositadas se iban desvaneciendo minuto a minuto, y por ende una Alemania sin técnico y con estrellas de escasa calidad técnica derrocó al talentoso Portugal y su desubicada y descentrada estrellita. Quizás hubiera hecho bien Ronaldo en contestarle el teléfono a Ferguson, ya que por lo visto bajo su tutela y consejo Cristiano luce más en la cancha, aporta más a su equipo y termina ganando trofeos en la grama; no así portadas en la prensa amarillista.


• El miércoles por la noche hubo una reedición del clásico sudamericano por excelencia: Brasil-Argentina, y hubo decepción, doble. De los argentinos por no haber aprovechado una situación inmejorable para derrotar a los verdeamarelhos en su reducto. De los brasileros por la terrible imagen futbolística que mostraron en la cancha, liderada por Adriano, un jugador que es bueno para quejarse (como cuando lo pusieron en la cancha muy tarde contra Paraguay), muy bueno para beber (por lo que su carrera en Europa se truncó) y excelente para ser el jugador más sucio de la cancha ante la imposibilidad e impotencia de marcar goles. Adriano fue el epítome de un Brasil que no juega, sino que pega, y lo contradictorio es que ni Lucio ni Juan son los más sucios, sino Adriano, su centrodelantero, quien alevosamente hizo faltas arteras y reiteradas, todas bajo el paraguas del penoso arbitro Oscar Ruiz, quien no hizo más que fomentar el juego sucio y medir con baremos muy distintos la brusquedad de Argentina y de Brasil, favoreciendo siempre el reprobable y nada bonito jogo de los segundos. 

lunes, junio 16, 2008

Marcola habla


Dicen que la entrevista es apócrifa, que el periodista de O Globo Arnaldo Jabor se lo inventó todo. Falsa o no, lo cierto es que se trata de un análisis agudo sobre la situación actual de algunas sociedades latinoamericanas (Colombia, México, Brasil...) y que estas escalofriantes palabras atribuidas a Marcos Williams Herbas "Marcola", jefe de la organización criminal Primero Comando da Capital PCC, representan un auténtico desafío: ¿Revolución total y permanente? ¿El No-futuro del futuro? ¿El anti-discurso del punk llevado hasta sus últimas consecuencias?

- ¿Usted es del PCC?

- Más que eso, yo soy una señal de estos tiempos. Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca se fijaron en mí durante décadas. Antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnostico era obvio: Migración rural, desnivel de renta, pocas villas miseria, discretas periferias; la solución nunca aparecía... ¿Qué hicieron? Nada.

¿El Gobierno Federal alguna vez reservó algún presupuesto para nosotros? Nosotros sólo éramos noticia en los derrumbes de las favelas de los cerros o en la música romántica sobre "la belleza de esas montañas al amanecer", esas cosas... Ahora somos ricos con la multinacional de la droga. Y ustedes se están muriendo de miedo. Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social, ¿entiende? Yo soy culto. Leo al Dante en la prisión.

- Pero la solución sería...

- ¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de "solución" ya es un error. ¿Alguna vez ha visto el tamaño de las 560 villas miseria de Río? ¿Ha viajado en helicóptero sobre la periferia de Sao Paulo? ¿Solución, cómo? Sólo la habría con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general y todo tendría que ser bajo la batuta casi de una "tiranía esclarecida" que saltase por sobre la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del Legislativo cómplice.

¿O usted cree que los chupasangres no van a actuar? Si se descuida van a robar hasta al PCC. Tendría que haber una reforma radical del proceso penal del país, tendría que haber comunicaciones e inteligencia entre policías municipales, provinciales y federales (nosotros hacemos hasta conference calls entre presidiarios...) Y todo eso costaría billones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país. O sea: es imposible. No hay solución.

- ¿Usted no tiene miedo a morir?

- Ustedes son los que tienen miedo a morir, yo no. Mejor dicho, aquí en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allí afuera. Nosotros somos hombres-bombas. En las villas miseria hay cien mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo. Ustedes en el bien y el mal y, en medio, la frontera de la muerte, la única frontera. Ya somos una nueva "especie", ya somos otros bichos, diferentes a ustedes. La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por un ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida diaria, tirados en una fosa común. ¿Ustedes intelectuales no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser héroe? Entonces ¡llegamos nosotros! ¡Ja, ja, ja...!

Yo leo mucho; leí 3.000 libros y leo a Dante, pero mis soldados son extrañas anomalías del desarrollo torcido de este país. No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. ¿No han escuchado las grabaciones hechas "con autorización" de la justicia? Es eso. Es otra lengua. Está delante de una especie de post miseria. Eso. La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son hongos de un gran error sucio.


- ¿Qué cambió en las periferias?

- Plata. Ahora tenemos plata. ¿Usted cree que quien tiene 40 millones de dólares como Beira Mar no manda? Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, un despacho... ¿Qué policía va a venir a quemar esa mina de oro? ¿Entiende? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es despedido y "puesto en el microondas". Ustedes son el estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38.

Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en "super stars" del crimen. Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos "globales". Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros "clientes". Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos.

- ¿Pero, qué debemos hacer?

- Les voy a dar una idea, aunque sea en contra de mí. ¡Agarren a "los barones del polvo"! Hay diputados, senadores, hay generales, hay hasta ex presidentes del Paraguay en el medio de la cocaína y de las armas. ¿Pero, quién va a hacer eso? ¿El ejército? ¿Con qué plata? No tienen dinero ni para comida de los reclutas. El país está quebrado, sustentando un estado muerto con intereses del 20 % al año, y Lula todavía aumenta los gastos públicos, empleando 40 mil sinvergüenzas.

¿El ejército irá a luchar contra el PCC? Estoy leyendo Clausewitz, ’Sobre la Guerra’. No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanque. Si embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros... solamente con una bomba atómica en las villas miseria. ¿Ya pensó en eso? ¿Ipanema radiactiva?


- Pero... ¿No habrá una solución?

- Ustedes sólo pueden llegar a algún éxito si desisten de defender la "normalidad". No hay más normalidad. Ustedes deben hacer una autocrítica de su propia incompetencia. Pero ser francos, en serio, en la moral. Estamos todos en el centro de lo insoluble. Sólo que nosotros vivimos de él y ustedes no tienen salida.

Sólo la mierda. Y nosotros ya trabajamos dentro de ella. Entiéndame, hermano, no hay solución. ¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni la extensión del problema. Como escribió el divino Dante: "Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno".

Para mayor información sobre el personaje consultar este link.

domingo, junio 08, 2008

"My Blueberry Nights" o una empalagosa travesía norteamericana de Wong Kar-Wai


Un cineasta de la talla de Wong Kar-Wai no pasa desapercibido, sus trabajos han creado un legado que lo coloca hoy entre los directores más reputados del mundo entero, cada nueva obra crea una expectativa entre críticos, espectadores y fans repartidos por todo el orbe, desde la aparición y difusión de “In the Mood for Love” el nombre de Wong Kar-Wai fue calando paulatinamente en las mentes de los amantes del buen cine, justificando esa fama en los que desconociendo su pasado hicieron retrospectiva y descubrieron a un genio en estado puro, no ha un cineasta afortunado que había creado una joya sin contexto, sino a un autor magnífico que finalmente había creado la joya que le permitiera hacer que toda su obra anterior fuera justamente reconocida más allá de los círculos de críticos y expertos en cine de autor.

Obviamente, este florecimiento provocó grandes ansiedades en torno a que era lo próximo que produciría el brillante director hongkonés. El 2004 llegó “2046”, una obra que seguía la estela, la temática, la estética y al personaje de la loada “In the Mood for Love”. A muchos les fascinó la recurrencia de Wong (entre los cuales me encuentro), entendiendo que una etapa de su filmografía o un círculo de su narrativa esa congraciada y culminada con esa joya, para otros pese a su inmaculada hechura fue una realización redundante que no colmaba las expectativas puestas en él.


Lo que causó esta disyuntiva en torno a “2046” fue el postergar tácitamente el debate hasta ver a donde se dirigiría el tren creativo de Wong, que fue a dirigirse hacía “My Blueberry Nights” , película estrenada en Cannes del 2007.

Un año después de ese evento me tocó la satisfacción de enfrentarme a tal filme, habiendo tratado, desde su premier, alejarme de las repercusiones que se dieran en torno a la película para mantener mis juicios y mis expectativas intactas y no manipuladas. Lo único que pareció impregnar mi percepción sobre la cinta, era que ésta no había creado gran revuelo en los círculos cinéfilos.

Mis impresiones desde los primeros fotogramas me remitían hacía el pretérito fílmico del director; el manejo de los colores, la cadencia de los paneos, la búsqueda de intrincar las imágenes con los sonidos, personajes heridos y con cicatrices abiertas por tiempo, todo se remontaba a las maneras y temáticas patentadas del cine de Wong, lo cual no podía sino el regocijarme como espectador y como fan del cineasta.


Con el transcurrir del metraje mi entusiasmo fue disminuyendo, no así la belleza de las imágenes, pero si la recurrencia de los motivos clásicos de Wong, en un entorno ajeno y poco desentrañado, con unos personajes sin enjundia e incapaces de causar empatía (quitando quizás a Jude Law, quien encarna al personaje más envolvente de la película), personajes tibios en circunstancias conocidas, en parajes desconocidos, una mezcla de Wong con sus más confusas influencias de Godard y Wenders, dictadas a una musa (Norah Jones) que no transmite ni el pathos, ni la hierática expresividad de los héroes y heroínas del hongkonés.

Todo este desconcierto finalmente deriva en algo que jamás había sido un rasgo de la filmografía de Wong Kar-Wai, un final predecible y hasta un tanto empalagoso, como me imagino que será comerse entera una tarta de arándanos. El resultado de “My Blueberry Nights” nos otorga un “Chunking Express” sin vértigo, como si fuera un espejo insulso, distorsionado y extrapolado de ésta, con personajes impávidos que juegan a ser interesantes sin serlo y sin extrañar al magnífico Chris Doyle, ya que Darius Khondji cumple a la perfección tras la cámara; lo que si se extraña es ese entrañable bar llamado California con un Tony Leung, detrás de la vidriera, impaciente y descorazonado, esperando a la inefable Faye Wong, que quien sabe cuando se dignará en aparecer.


miércoles, junio 04, 2008

Takeshis: Príncipe, mendigo y creador insaciable



¿Qué tienen en común Sunset Boulevard, Le Mépris, 81/2 o Persona ? Que todas conllevan a esa sensación tan profundamente inquietante respecto a la modernidad cinematográfica: el cine se mira a sí mismo, el medio se enfoca en tanto que medio generando una puesta en abismo no apta para un público que carezca de audacia y de defensas contra las maldiciones del espejo.

¿No es esa la marca fundamental de la modernidad de todo arte? La toma de consciencia y el dominio de la re-presentación es lo que hizo que Cervantes hablara del Quijote en el Quijote o que Velásquez indujera al observador a un laberinto semiológico cuando se pintó pintando un cuadro que, en realidad, está de espaldas a sí mismo. De la misma manera, el cine, arte joven, conoció ese abismo con los filmes mentados en el párrafo anterior.

No era de extrañarse que Takeshi Kitano se empeñase en meter su cuchara en esa sopa de artistas absortos por el metalenguaje que, en su caso, no es otro que el del cine. Este director japonés es un autor con todas las de la ley: se puede decir que él abarca varios géneros pero que ningún género lo abarca a él. Sí, en un inicio Kitano era encasillado como un director de películas de yakuzas: cintas como Boiling Point y Violent Cop correspondían perfectamente al estereotipo, pero ya desde hace bastantes películas que este hombre no ha cesado de imponer su visión del mundo más allá del cosmos yakuza – que aparece más como un pretexto que como un fin en sí -. Hanna-Bi, Dolls y Zatoichi son testimonios de una voluntad poética gigantesca.


Recién llegó a mis manos Takeshis, opus que pasó desapercibido en los círculos cinéfilos en comparación con los tres anteriores: se trata de una película capaz de dejar absorto al mismo Fellini. La puesta en abismo de la puesta en abismo de la puesta en abismo. Takeshis es, para ubicar al lector, la Mulholland Drive de Kitano (entiéndase bien esta última aclaración, es decir, no esperar gritos rompevidrios ni viejos demoníacos dopados con pastillas de chiquitolina). Este genio japonés siempre había proporcionado guiños metalingüísticos y/u onírico-surrealistas (léase el baile final en Zatoichi que, hasta ese momento, había respetado meticulosamente el estilo japonés medieval), sin embargo esta obra va más allá, mucho más allá.

La historia se basa en la fábula “El Príncipe y el Mendigo”. Beat Takeshi es una exitosa estrella del cine yakuza que tiene el mundo a sus pies. Por otro lado está el Sr. Kitano, actor frustrado a más no poder, perdedor nato y condenado a la más sórdida soledad. Él sólo tiene un rasgo distintivo: es idéntico a Beat Takeshi solamente que con el pelo teñido rubio como su ídolo en uno de sus mayores papeles de yakuza. El filme nos sumerge en la vida de ambos: la una plagada de glamour bizarro y la del otro de tedio y melancolía. Sin ceder al “final abierto”, Kitano (que, como se esperarán, interpreta a los dos) nos mete en un mundo fascinante y taciturno como sólo él sabe: tan crítico de sí mismo como megalómano, este genio japonés se permite una libertad onírica y poética rara vez vista en la historia del cine. El montaje está plagado de insertos descontextualizados, el sopor y la locura infectan constantemente la imagen “real” y todo, impregnado de esa flema kitaniana que carga las emociones de tedio, vacío y, en fin, dulce y abrumadora nostalgia.

Una joya rara en la cinematografía de Takeshi Kitano: es una peli tan Kitano (en ella encontramos todas sus obsesiones) que probablemente sólo satisface a sus más encarecidos fans. Ahora entiendo por qué pasó desapercibida. Empero eso no quita que se trate de un manifiesto de autor, un manifiesto del cine contemporáneo y la obra más personal de este coloso del cine asiático.


sábado, mayo 24, 2008

Nashira Cuba - Entrevista Exclusiva, por Valeria Canelas.


Musa tropical, mezcla de mujer maravilla y amazona salvaje, pequeña diosa del ronroneo cachondo, dominatriz del verbo, a Nashira Cuba (Cochabamba, 1990) le han bastado unos cuantos relatos para ponernos a todos a soñar con el renacimiento del género erótico en la literatura nacional. En efecto, esta dulce heroína de sinuosa figura, que no duda en retratarse junto a briosos corceles para promocionar sus ficciones, promete. Y mucho. Pero, ¿contra quién lucha nuestra heroína? ¿Quiénes son sus archienemigos? ¿Trabaja Nashira Cuba en un centro de operaciones similar al mítico Salón de la Justicia —aquel despacho y quién sabe si hogar de los aguerridos Superamigos—? Según Nashira, los malvados comerciantes, esos ruines vendedores de deseos enlatados, se han apropiado del erotismo y han degradado el acto sexual. Nashira ejerce su libertad de palabra y obra sin omisión y sin culpa, sin escenas eliminadas, sin cortes, sin tachones, todo en carne viva. Y esta lucha por expulsar a los mercaderes del templo, ya ha comenzado a librarse en las vibrantes páginas de Fuego en la piel.

1) ¿Antes de presentar el libro cuál pensaste que sería la reacción
por parte del público?

Pensé mas bien en que no sería muy importante la opinión pública porque si me baso en ella tendría que suicidarme. Lo importante es la experiencia de haberlo hecho, la alegría de escribirlo. Lo demás es secundario. Escucharé con humildad las críticas, aprenderé de las constructivas y el resto las olvidare. La crítica es importante pero no tanto.

2) La Directora del Patrimonio Cultural de la ciudad de Cochabamba fue una de las principales detractoras de la promoción de tu libro. Según nos hemos informado, ella misma procedió a retirar los pósteres promocionales de las paredes. ¿Qué piensas de esta actitud, tomando en cuenta que viene de la representante institucional del ámbito de la cultura en tu ciudad?

Pienso que la cultura no es patrimonio de ninguna institución. Cultura es lo que la mayoría piensa y siente y como vive. Las instituciones son una expresión de la burocracia, ninguna institución es confiable y sus funcionarios están ahí no por mérito, son cargos políticos, cualquiera puede estar en ellos. Para mí una directora del patrimonio cultural es menos importante que mi abuela quechua.

3) Siguiendo con el asunto de los afiches ¿Cómo se te ocurrieron las estrategias promocionales del libro?

La publicidad de mis libros está en manos de mi editor. Él es una persona con experiencia y de total confianza. Es bueno tener aliados y gente lucida que confía en uno. Nadie puede tener éxito aisladamente.

4) Estamos acostumbrados a ver fotos como las tuyas en los carteles de cerveza, en muchos calendarios, o incluso en los desfiles de las Magníficas. ¿Por qué piensas que en tu caso, tratándose de un asunto literario, se desató el escándalo? ¿Las fotografías eróticas y la literatura no son buenas compañeras?

Las fotografías eróticas y la literatura erótica son, desde mi punto de vista, buenas compañeras. Creo que ambas dan el mismo mensaje. Ambas mueven en el lector cosas parecidas. A mí no me sirve a qué cosa está acostumbrada la gente, yo quiero rescatar el desnudo de manos de los comerciantes y si para ello tengo que aparecer desnuda, lo haré. Mi literatura, además de dar el placer literario, intenta provocar la reflexión. Y si algunos se escandalizan, eso significa que mi trabajo está cumpliendo su objetivo. Continuaré ilustrando mis libros con fotos sensuales y si algunos se enfadan que se pregunten que parte de su historia personal se les mueve y por qué.

5) La escuela de Danza Dubai, que es como tu Salón de la Justicia, te ha apoyado en toda la promoción, de hecho en tu presentación se realizó una demostración de danza árabe. ¿Tú bailas? ¿Qué relación ves entre el baile y la literatura?

Soy profesora de danza árabe, estoy creando un estilo de esta danza más sensual y terapéutico para ayudar a la mujer. Yo misma dancé en mi presentación y el 13 de junio además presentaré danza polinesia, que también es sensual y celebrante de la vida. La danza es la literatura escrita con todo el cuerpo, en las páginas invisibles de la música.

6) Eduardo Scott Moreno y Adolfo Cáceres presentaron tu libro el 4 de abril, es decir que has sido apadrinada por dos importantes figuras de la literatura nacional ¿Qué piensas de la literatura actual en Bolivia? ¿A qué compatriotas lees?

Agradezco a los escritores que me apoyaron. Me río de los que tuvieron miedo de apoyarme. Algunos han hecho de la hipocresía su estilo de vida. No los critico pero me da pena saber que hay tanta gente que vive mal por iniciativa propia.

7) Dado el impacto mediático que ha acompañado a tu lanzamiento como escritora, ¿has pensado aprovechar el tirón y crearte una página personal o un blog?

En junio estará al aire mi página. Además, con mi último viaje por cuatro países, empezaron a aparecer amigos en otras partes. También hay un amigo que está traduciendo mi libro al portugués, para disgusto de los envidiosos y de mis parientes, que no me apoyan. Cada vez más gente me apoya, o sea que me considero una morena indetenible. Por supuesto que cometeré errores, pero aprenderé de ellos y seguiré adelante.

8) Finalmente nos interesa saber ¿cuáles son tus influencias literarias? ¿A quién lee Nashira antes de irse a dormir?

Cada vez me gusta leer más. Me gusta mucho leer a los poetas. Por ejemplo Mitre, de Bolivia, la forma de escribir reflexiva de Milan Kundera o la forma difícil y casi perfecta de Borges. Estoy leyendo la colección de cuentos, especialmente franceses, de La sonrisa vertical. También me gusta filosofía y pienso estudiar ciencias políticas.

Mi editor también es escritor. Se llama Luis Ernesto y su forma de escribir me gusta mucho y creo que ha sido mi primera influencia. Le debo a él por haberme descubierto como escritora. Él escribe de todo, desde un poema hasta artículos para prensa. Lamentablemente por no ser convencional es ignorado por otros escritores que en el fondo no le perdonan el ser una persona exitosa. Mi tercer libro será presentado en abril y será más fuerte aún.

Gracias Valeria

Con amor, Nashira.

lunes, mayo 19, 2008

Anthony Bourdain: sin reservas


"Algo muy sustancioso encierra la cocina además de los sabores, a la manera de un misterioso recipiente en el cual se van depositando y sedimentando una infinidad de conocimientos de la vida y costumbres de los pueblos."

Beatriz Rosells Montalvo, La gastronomía en Potosí y Charcas. Siglos XVIII, XIX y XX.

Anthony Bourdain transita por distintas regiones del planeta siguiendo los sabores y productos que se crean en ellas. Muestra los resultados de su búsqueda en un programa de televisión (en Bolivia lo dan en el cable, en Travel Channel). Y este programa es también un festín de inteligencia y buen humor.


Para Bourdain, el análisis gastronómico no es la única preocupación: confluyen en su mirada las costumbres, las realidades socioeconómicas y las características profundas del lugar de donde prueba sus manjares. Así, tantear un plato de arroz con pollo en Singapur es también un pretexto para reflexionar sobre la fusión cultural que han vivido esas tierras; saborear una feijoada en Brasil lo lleva a discurrir sobre el sufirimiento de la esclavitud y la infinita creatividad humana para resistir y reinventar las posibilidades para seguir sobreiviendo.

Y estas actividades no son esbozadas desde el burdo folclorismo con el cual muchas veces Occidente se acerca a los recónditos rincones que aún quedan en la "aldea global". No hay asombro paternalista en el acercamiento, no hay intentos activistas por curar demonios propios (antropólogos ingenuos abstenerse). La relación se basa en la celebración compartida, en el respeto genuino, en el sentido del humor que crea comunión. Todo esto condimentado con amor por la palabra, ojo dilucidador y observaciones sugerentes y divertidas

En el fondo, tal vez sin pretendérselo, Bourdain expone a la comida como un hecho social total y un prisma de conocimiento. En ese sentido, la comida es el resultado de una suma de fenómenos y relaciones sociales pero es también un espacio para acercarse a características esenciales de una cultura determinada. Y aquí entra en juego un argumento epistemológico.


Mientras las ciencias sociales se han preocupado tradicionalmente de "los seres humanos" desde confusas abstracciones, complejos sistemas, inexistentes leyes y burdas estructuras, la verdadera vida social transcurre en lo cotidiano entre acciones esenciales que van desde comer y follar hasta morirse por un equipo de fútbol o una última botella de singani. Como dice Ferrarotti, la "pulpa" de los seres humanos está en la vida cotidiana y no en estructuras imaginadas desde un escritorio amurallado contra el mundo. Hay, entonces, mucho más posibilidad de conocimiento de una cultura en un plato de comida que en una sofisticada encuesta, en una reflexión sobre sabores que en una ajena entrevista "en profundidad".

Y pienso: ¿dónde llevaría a Anthony Bourdain si viniera por La Paz? Lo llevaría a comer un buen picante en el "Opiparo" un jueves en la tarde (una expresión de la grandilocuente forma de comer de los paceños y de la vida cotidiana de los empleados públicos); lo llevaría a comer unos anticuchos a "Las Velas" (el alcohol como actividad fundacional de estas tierras, el cobijo del calor que siempre dan las polleras); lo llevaría a comer salteñas de fritanga en "Salteñas Chuquisaqueñas" (nuestra comida rápida, mezclando empanadas ajenas con el relleno marcado por el condimento característico de nuestra comida); lo llevaría a comer un api caliente con empanadas infladas viendo "Shaolin Soccer" en Las Alacitas (una fusión extrema de temporalidades y valores remotos con complejos procesos contemporáneos)... la lista tiende a ser infinita: una trucha al ajo en Huatajata, a orillas del Lago Titicaca, una salchipapa del "Salchipapero nazi" en Miraflores, unos riñoncitos en la cancha Zapata. La Paz es un laberinto de sabores, ingredientes y platos deliciosos, un espacio donde se pueden buscar cada día festines legendarios. Sigamos buscando, se aceptan sugerencias.

miércoles, mayo 14, 2008

“El Lustra”: Personaje mordaz y sin panfletos


El pasado lunes 12 de mayo se presentó, en el insigne boliche Malegría, el nuevo comic llamado “El Lustra” creado por Damian Moreno (dibujos y textos) y Alvaro Urdininea (textos), más conocidos como Madmian y Urtica.

La edición, de estética sobria, se cuela perfectamente a las intenciones de los autores: invitar al lector a un viaje por la urbe de La Paz a través de los ojos de un personaje pobre y callejero pero más despierto que la mayoría y provisto de una sardónica lucidez que, la mayor de las veces revela, literalmente, lo animales que somos. El Lustra es un niño que, como todos los niños, la tiene más clara que el adulto promedio y, además, su condición de lustrabotas le obliga a transitar por los niveles más opacos de la realidad. Sobre este último aspecto es necesario recalcar el esfuerzo de los creadores de no pretender, bajo ninguna circunstancia, caer en panfletarismos sociales respecto a la pobreza o a la discriminación que, sin necesidad de ser resaltados con moralismos banales, están ahí, omnipresentes pero sin quitarle, en ningún momento, el protagonismo a la astucia y diafanidad de “El Lustra”, dibujado con trazos sencillos pero llenos de significado, al igual que los trazos que retratan nuestra barroca y kafkiana ciudad.

¡Felicidades a los creadores! Esperemos ver que los pequeños y entrañables ejemplares de “El Lustra” pueblen peluquerías, cafés, quioscos, pensiones y hogares, e induzcan a nuestra población a leer algo diferente que los anuncios eróticos del periódico y/u Og Mandino (para las clases altas)…

martes, mayo 06, 2008

Mis cinco predilectas: Dirección de fotografía en una película

A continuación emito una lista de los cinco filmes que más me han impresionado por el tratamiento de la imagen. No hay un orden específico y fácilmente podría emitir cinco listas más como ésta con películas con una fotografía igual o mejor que las mentadas, empero, lo sabemos, lo bueno y lo malo de un top 5 es la exclusión. Ahí vamos.


Les vacances de Monsieur Hulot (1953): Tati es uno de los Maestros menos reconocidos en la historia del cine. Se trata de un autor moderno con todas las de la ley que, además, tuvo una propuesta tan singular que hasta hoy su obra parece inclasificable, extraterrestre. En cuanto al tratamiento de la imagen, logró una poesía de inconmensurable belleza: a la vez sencilla y meticulosamente compuesta. En Les Vacances de M. Hulot, junto a Jean Mousselle y Jacques Mercanton, nos transporta, a través de bucólicas postales veraniegas plagadas de delicadeza, a una ensoñación casi infantil donde el burgués adulto se ridiculiza de una manera tan cómica como en Mafalda o Charlie Brown. Imperdible para los amantes de la fotografía y en especial del blanco y negro.


Naked Lunch (1991): Reconstruir una Tánger de época, pesadillesca y atravesada por la ominosa subjetividad de Bill Lee (héroe de la travesía y alter-ago de William Burroughs) fue el reto que se propuso David Cronenberg al abordar semejante desafío de adaptar El Almuerzo desnudo. Al final se optó por una película de estudio al cien por cien (de hecho se filmó en Canadá). Peter Suschitzky, maestro de la fotografía en estudio y de la luz afiebrada, consiguió ambientar las torturadas rutas de Interzone de manera espléndida además de lograr una química formidable con el equipo de dirección de arte para mostrar la monstruosidad con suma elegancia y belleza.




Dolls (2002): En Dolls el color es la sustancia misma que sustenta la estructura de la historia; concebida inexorablemente para plasmarse en celuloide. De una belleza mitad humana, mitad divina, esta película se sirve de las gamas cromáticas como una sinfonía se sirve de las notas musicales para generar aquello que todo arte debe generar: emoción y a raudales. El color abraza a los personajes y su tratamiento penetra al espectador y lo embriaga con una embriaguez de emociones puras, de prístina alianza con la naturaleza.




In the mood for love (2001): Wong Kar Wai es el rey de la sensualidad en la pantalla. La historia del cine es testigo de muy pocos relatos tan líricos y poéticos como In the mood for love. Aquello se logra a través de un trabajo inspirado de sintonización de medios para transmitir esa trágica experiencia del amor irrealizable. La imagen, a cargo del genio Christopher Doyle y de su colega no menos talentoso Mark Li Ping-Bing, deviene cómplice de dos corazones ansiosos y reprimidos, cómplice del estremecimiento mismo. Esto mediante una combinación casi impresionista de la temperatura de color, de los contrastes y las texturas además del manejo meticuloso de una óptica intimista y unos movimientos de cámara devenidos en sublime coreografía. ¿El resultado? Posiblemente la mejor película del siglo XXI.




Touch of evil (1958): Se trata de una obra vanguardista a más no dar. El plano-secuencia inicial es, por sí solo, un momento de los más grandes de la historia del cine, de la dirección de fotografía y de la puesta en escena. Este plano anuncia ante todo una cosa: una película abismal. Quizás precediendo a Sin City, Welles y Russell Metty componen una atmósfera irreal y perversa a través de una combinación espectacular de gran angular, claroscuro y contrapicado además de las implacables intermitencias luminosas que posteriormente llenaron de ominoso suspenso las pantallas de Lynch, Fincher o Aronofsky.


jueves, abril 24, 2008

Boletín de noticias descartadas

Perro produciendo un truño, Diego Loayza (puntabola)

1. Un caballo corre desbocado por la línea del horizonte. Un soldado del ejército perdedor sale a su encuentro e intenta detenerlo, pero el animal está como endemoniado. El soldado ve que de las alforjas sujetas a la montura se ha caído un papel. Se trata de una carta. El soldado rasga el sobre y un líquido de color violeta mana del interior. Pronto, aquella sustancia viscosa, casi sólida, devora todo el cuerpo del soldado y regresa al sobre arrastrándose lentamente. Tras unos segundos de digestión, la carta escupe los huesos del soldado. El sobre se cierra como si nunca hubiera sido abierto por nadie. El viento lo arrastra.

2. Un caimán calienta su sangre fría en las arenas del río. Bajo el agua hay una antigua ciudad sumergida. La oficina de correos es lo único que continúa funcionando, el último estertor de una civilización olvidada.

3. Interior del hotel Doña Panchita. Un hombre se asoma a la ventana. Por la calle pasa un desfile del ejército perdedor que regresa a casa para celebrar la derrota. El cajón del nochero a sus espaldas empieza a vomitar el líquido violeta.

4. Un automóvil negro se detiene frente al edificio del Gobierno Central. Alguien se acerca al vehículo y recibe un sobre de una mano que sobresale por la ventanilla entreabierta.

5. Un perro estreñido intenta cagar en un parque. Un anciano lo observa desde una banca. El perro sigue sin poder cagar. La cosa se prolonga demasiado. El anciano se incomoda y mira a otro lado. Finalmente, del culo del perro surge una delgada película del líquido violeta. El perro se aleja corriendo.

lunes, abril 21, 2008

Herzog, el hombre abismal y la naturaleza pornográfica

"[On the jungle]
We have to become humble in front of this overwhelming misery and
overwhelming fornication... overwhelming growth and overwhelming
lack of order. Even the - the stars up here in the - in the sky look like a mess.
There is no harmony in the universe. We have to get acquainted to this
idea that there is no real harmony as we have conceived it. But when I say this,
I say this all full of admiration for the jungle. It is not that I hate it,
I love it. I love it very much. But I love it against my better judgment."
Werner Herzog, "Burden of Dreams", Les Blank


Dentro de inmenso paisaje que es la filmografía del maestro alemán Werner Herzog, hay unas cuantas películas (probablemente algunas de sus más famosas) que he tenido la suerte de contemplar y admirar, contaminándome de sus más hondas e inquietantes preocupaciones y fascinaciones; me refiero a obras como “Aguirre, la ira (cólera) de dios”, “Fitzcarraldo”, “Cobra Verde”, o documentales como “My best friend”, el reciente “Grizzly Man” o el monumental “Burden of dreams” que sin ser suyo narra sus peripecias en el rodaje de “Fitzcarraldo”.

Creo que todas estas cintas tienen en común unos cuantos aspectos que son: la presencia desmesurada, abrasiva y omniabarcante de personajes abismales, seres que disfrutan caminar al lado del precipicio, columpiarse en el barranco, deambular por pantanos o arenas movedizas, coquetear con el infinito o sea con el fin y otro rasgo insoslayable la esencial, intrínseca y polémica relación con la naturaleza.

Los intérpretes vivenciales o fílmicos de este personaje u hombre abismal son Klaus Kinski, alterego fílmico de Herzog en toda su saga de “colonizadores”, Timothy Treadwell, el ecologista misántropo que amaba, veneraba a los osos pardos como para vivir entre ellos en “Grizzly man”, y por último el mismo Werner Herzog, azotado por sus sueños, pasiones, desmesuras y locuras en “Burden of Dreams”.


1. Me suscitó escribir esta líneas el hecho de haber visto hace poco “Grizzly Man”, un hermoso, peculiar y “salvaje” documental que cuenta las peripecias de Timothy Treadwell, que vivió durante trece veranos seguidos en Alaska con los osos pardos, lugar donde encontró su razón de ser pese a las constantes tribulaciones consigo mismo y con sus congéneres, encontrando una paz única y una suerte de inmolación en complicidad con sus amados compañeros de hábitat. “Grizzly Man” es un documental que Herzog elabora con una inmensa cantidad de material que Treadwell rodó durante sus viajes a Alaska, Herzog loa el innato talento para la narración documental que ostenta el “hombre oso” siendo el camarógrafo, director, actor, narrador y hasta montador en muchos casos, de su propia obra.

Obra en bruto que Herzog dibuja como una radiografía del hombre y de sus obsesiones matizada, sin maniqueísmos por la gente que lo conoció y que compartió su vida y su muerte. Pero lo más seductor de este trabajo, es que “Grizzly Man” parece una película de ficción de Herzog en clave documental en la que el inventó a un documentalista, ecologista y misántropo que con su indómito espíritu y su cámara trazó su propia vida y muerte. Herzog siente profundo parentesco con Treadwell en su faceta de documentalista y una admiración desbordante por su inestable personalidad y obsesión.

De ahí que Treadwell entra al panteón de seres brutales como Aguirre, Cobra Verde o el mismo Herzog de “Burden of Dreams”, hombres con montañas demasiado altas para trepar, hombres tan pertinaces que nada los hace descansar, obsesiones tan gigantes que siempre los terminan consumiendo por no decir extinguiendo, hombres que caen ante el insondable abismo de su propia ambición, equivalente esencial de su propia entidad o de su patológica personalidad.


2. En las deambulaciones fílmicas aludidas, Herzog siempre tiene como trastienda o escenario a la naturaleza, en su febril y avasalladora naturaleza (valga la redundancia). “Aguirre” y “Fitzcarraldo” discurren en las frondosas y aterradoras selvas amazónicas donde los personajes tienen entre sus más terribles adversarios a esa insondable y pertinaz bestia, que es el entorno que los irrita, los aflige y les condiciona sus sueños y anhelos.

“Grizzly Man” tiene como otro personaje no a los osos, sino la naturaleza que estos representan y cómo Treadwell ve en ellos y en la naturaleza, a los antagonistas del asqueroso e incomprensible mundo burocratizado de los hombre. La naturaleza para Treadwell tiene esa pureza prístina y primigenia que lo hace suspirar ante cada manifestación de ésta, como ser en las contundentes cagadas de los osos. Herzog se vale de la inocente mirada de Treadwell para insinuarnos su visión cruda y anti-romántica de la naturaleza, cuando Timothy observa los miembros de oseznos mutilados por el mismo padre para poder seguir fornicando a la madre. Herzog aludía que Kinski veía belleza y erotismo en las entrañas del amazonas, él no, veía obscenidad, pornografía, dolor, chillidos, fornicación. En resumen, muerte.

Lo que para Treadwell era una visión romántica, un tanto inexplicable, para Herzog es una matemática de dolor, supervivencia y muerte que lo fascina pero no lo embelesa, y creo que es por esa lúcida, atenta y escrutiñadora mirada que Herzog ostenta, que él es el único, de todos esos hombres aludidos que le ha tocado retratar e interpretar en cámara, que ha podido, sin desbarrancarse pasear al son de la obsesión y la locura por los diferentes abismos de su alma.


domingo, abril 13, 2008

Tiamat: Back in black

Aun recuerdo perfectamente cómo, allá por 1994, los cantos de unos pajarillos empezaron a emitirse al rodar la cinta del cassette de un grupo llamado Tiamat, extraño grupo, extraño disco: se trataba del Wildhoney. Los susurros cavernosos del cantante sobre fondos de melodías violáceas y mieles cósmicas, la emanación de vapores opiáceos, las dunas de inciensos nacarados en atardeceres prohibidos, qué se yo… Era un encuentro de esos que te cambia la vida, efectivamente: me cambió la vida.

Desde ese momento, Tiamat no ha cesado de marcar épocas de mi vida como un fiel acompañante sideral: el encuentro con Wildhoney me impulsó a conocer su brutal obra pasada donde escaseaba melodía y predominaba el terror de un doom satánico-astral. Luego vino la joya de las joyas: A Deeper Kind of Slumber en 1997. ¡Dios sea loado! ¡Qué disco inspirado! Y único, irreproducible, imperdible, peligroso, eterno, perfumado, sublime, visionario, todo lo que quieran y más. Luego hicieron un giro por la vibra de Sisters of Mercy y Cia. Sacaron a la venta, con mucho sentido del humor, el Skeletor Skeletron. En 2002 sale Judas Christ y marca nuevamente con una síntesis maravillosa de Tiamat; hasta ahora recuerdo, en una ensoñación de tierna melancolía, como escuchaba este fascinante álbum, sobre el techo de mi casa en Bruselas, susurrando la tibia brisa de principios verano y una botella de vino tinto. El penúltimo opus titula Prey y, a mi gusto, no concreta un espíritu de álbum pero eso no quita que tenga grandes temas (Clovenhoof, por favor) y que, de una manera u otra, haya marcado época.

Este 2008 es testigo del nacimiento de Amanethes, catorce años después del inicio de mi travesía Tiamatística me caigo de culo ante la sorpresa que me dio escuchar este nuevo proyecto. A los que creían que desde Wildhoney eran cosa del pasado en Tiamat las voces guturales, los riffs peso-pesado, las baterías aceleradas y los teclados de estirpe doom, se equivocaron. Johan Edlund ejerce tanto su libertad artística que es capaz de romper esquemas a propios y extraños. Sí, sí, sí, vuelven los temas satánicos, Amanethes es el esfuerzo de hacer de Tiamat un todo inseparable, un esfuerzo por re-integrar al Sumerian Cry, Astral Sleep, y Clouds a todo el sistema musical conseguido desde 1994. ¿El resultado? Alucinante. Lo más contundente y notorio en Amanethes es el riguroso trabajo vocal y el de la bateria. Edlund se ha dejado la garganta y logra un amplio registro que va desde estruendosos y venenosos gritos a lo Fernando Ribeiro de Moonspell, pasando por una voz ronca y gutural como la de Vorphalack de Samael, hasta llegar a la melódica onda que nos transmitió en "Heaven of High" o "Too far gone". Lars Skold también aportó mucho y revivió su savia blackmetalera pero con variantes rítmicas mucho más amplias.

El disco es tan variado que incluye canciones como "Equinox of the gods" o "Raining dead angels" que parecen haber hecho abstracción de todo lo que ocurrió después del Clouds: el aura doom, caótica, oscura y pesada es capaz de satisfacer a los más puros fans de Hypocrisy, Kovenant, etc. Al mismo tiempo existen temas como "Misantropolis" y su hermosa secuela "Amanitis" en las que la atmósfera melancólica emana como en las mejores épocas del Wildhoney o A Deeper Kind of Slumber. Entre esos dos extremos se asienta un disco oscuro y pesado que por momentos recuerda, con gusto, el rock purpúreo del Skeleton.

Tiamat es indudablemente una de las mejores bandas de rock del orbe; digo rock, porque han trascendido todos los subgéneros, incluido aquel que ellos han inventado y que nadie ha igualado durante ese maravilloso dúo de discos Wildhoney-Deeper. En una ocasión, inolvidable ocasión, nos tomábamos (más de) una cerveza con Johan Edlund y me dijo que a él le gustaba todo lo que se podía encontrar desde Pink Floyd hasta Morbid Angel, en este disco se nota la veracidad de su afirmación dado que esa es la gama que abarcan sus sonidos meticulosamente producidos: no tengo otro nombre para calificarlo que el de rock, puro, duro, sin concesiones. En su larga trayectoria Tiamat ha recorrido la historia del rock con un virtuosismo y una creatividad desbordantes. ¿Con Amanethes cerraron el círculo? Yo diría que no. Cerrar el círculo implica volver al principio, lo que está lejos de constatarse en el opus en cuestión. Yo pienso más bien que estos suecos ahondaron en una espiral de maravilloso colorido musical donde nada, nada, nada se desperdicia y lo más insospechado es susceptible de volverse oro renovado en sus manos.

Si quieren ver un excelente vídeo de este inigualable grupo no duden en echar un vistazo a:

http://www.pescotis.blogspot.com/

martes, abril 08, 2008

Paul Scholes, o la comidilla de los no consumidores de portadas


El otro día me fue muy grato el escuchar a un amigo, futbolero a rabiar, que recontaba unos comentarios que había oído referentes al apabullante triunfo del Man U. contra el Liverpool 3-0, la versión decía que mientras Cristiano Ronaldo llena todas las portadas de los diarios y revistas, los que saben de fútbol tienen la boca llena hablando de lo bueno que es Paul Scholes. Esas palabras me dejaron el gusto hecho miel y el alma apaciguada; no porque no admire los malabares de Ronaldo, su formidable atleticismo y su voracidad goleadora, lo que lo encarama, hoy, recalquemos, hoy, o a la fecha, como el mejor jugador del mundo.

Pero el tema con Scholes es diferente, el “Colorado” es de esos jugadores que no tienen precio, que están por encima de la fama y de la fortuna, pero de lo único que nunca están encima es del fútbol, porque los jugadores como Scholes, ellos son el fútbol. Hay tan pocos como él, esos silenciosos bregadores que lo hacen todo bien, que juegan, que luchan, que marcan, que pasan, que convierten y nunca se llevan los flashes y las portadas, pero para los que buscan en el fútbol algo más que glamour, golazos, filigranas o resúmenes de sportcenter, provocan admiración y devoción, por no decir que nos convierten en babosos como el perro de Pablov.

Cada pelota que pasa por los pies de Scholes se nutre de jerarquía, el plantel que lo ostenta reboza de consciencia de equipo, cada movimiento colectivo en el que participa rezuma nociones y dimensiones clarividentes de juego y la fortuna de todo esto acumulado lo vive el Manchester United, por años de años.

Scholes tuvo la suerte de tener maestros del calibre de Roy Keane (a mi entender uno de los tres mejores medio centros de los últimos veinticinco años) y Paul Ince; hoy en cambio, en palabras del mismísimo Vader, el ya no es un aprendiz sino el maestro y su legado no sólo llega a Carrick, Hardgraves o Anderson, sino que los frutos de su enseñanza ya están en los fueros futbolísticos más internos de Lampard y de Gerrard, que ni con sus inmensos dotes y categoría han podido hacer olvidar en el mediocampo de selección al pequeño carirrojo y su inconmensurable personalidad futbolística.

Lamentablemente Inglaterra perdió muy tempranamente para sus filas a Scholes como a Shearer, quizás dos de los jugadores que mejor entendieron que era vestir un escudo con tres leones, como en el pretérito no muy lejano fueron Gascoine, Ince y Adams.


Afortunadamente el Manchester United y Alex Ferguson lo siguen disfrutando, sano, recuperado de su lesión en el ojo, y con resultados más que comprobados que cuando él y su otro compinche de estirpe y trayectoria, Ryan Giggs, están en la cancha, el camino al triunfo siempre es más corto y expedito.

Pese a estar muy lejos de ser adepto de los muchachos de Old Trafford no puedo evitar mi insoslayable admiración por la gente que sin bombos y platillos engrandece con cada pase, con cada remate, con cada foul ese difuso sentimiento llamado fútbol, por eso hago esta loa al gran Paul Scholes, al cual no sin un afán polémico me atrevo a colocar entre los diez mejores jugadores que ha engendrado su historia futbolera la pérfida Albión. En la ruleta o en la cancha por siempre “Colorado” el dieciocho.

miércoles, abril 02, 2008

“Atajo” o lo nacional popular en Bolivia

“Morenada pa mi entierro sigan tocando, hasta que los músicos caigan borrachos,si alguien va llorar por esto, llore alegre, las lágrimas bailando se mezclan con el sudor.”

Morenada al corazón, Atajo.

René Zavaleta Mercado, tal vez el intelectual más importante que ha existido en Bolivia, (re)elaboró una noción esencial para entender nuestras tierras: lo nacional popular. Según él, Bolivia solamente podrá elucubrar un proyecto nacional desde las intermediaciones profundas de los mineros y los indígenas, en contraposición de las acciones de la élite señorial que sólo construye una mirada racista hacia adentro y subordinada y contemplativa hacia fuera.

Pero más allá de estas construcciones teóricas, en la obra de Zavaleta hay un trasfondo terriblemente interesante: la esperanza está en los cimientos centrales de esta patria que, paradójicamente, siempre han sido vistos como “inferiores” u “obstáculos” por la casta señorial: los indios y los proletarios; y no en el burdo progreso, la modernidad, el occidente.

“Atajo”, la más interesante banda boliviana de rock, se inscribe, tal vez sin darse cuenta, en esta corriente y elabora sus propuestas desde esa “Bolivia profunda”. Sus motivos son, pues, la savia fundamental de estas tierras: la identidad mestizo-indígena expresada en lo popular.

Así, en vez de tratar de imitar a Café Tacuba, Maná o Soda Stereo (como hacen la mayoría de las bandas de rock de Bolivia) ellos hacen su música desde las hermosas y contradictorias características de estas tierras: el caos como forma de orden, el conflicto como forma de ser visibilizado, el amor en los arbustos, el baile y el alcohol como redención, la coca como compañía vital…en fin: la vida en los márgenes de un mundo que pretende ser plano y homogéneo.



Creo que en el arte en Bolivia, en general las más interesantes propuestas han estado marcadas por estas propiedades tan particulares que significan vivir en estas tierras, por entender nuestras características populares e intentar acercarnos a ellas y expurgarlas en tanto obra. Esto se observa tanto en la música de Savia Andina como en la literatura de Jaime Saenz pasando por los cuadros de Borda o las fusiones de El Parafonista.

Sin embargo, tal vez la única asignatura pendiente ha sido el rock. En este ámbito casi todo lo producido ha sido una burda creación de productos artísticos que remiten a otras realidades, a otros motivos. Esto sucede, me parece, porque los músicos populares sólo podían enfocarse en la cumbia, el rock era un espacio para jóvenes blanquitos que expresaban a la casta señorial que mencionaba Zavaleta. Pero aparece Atajo y rompe estos muros, construye una propuesta que mezcla, tanto musical como narrativamente, los insumos propios del rock con las características populares de este país, con las intermediaciones nacionales populares que circulan por estas tierras infinitamente.

En medio de una de sus canciones más potentes y conocidas, hay un estribillo que entra en la canción e infla el corazón de emoción: “Atajo, sensación”. Directa referencia a las bandas de cumbia (la hermosa y gran propuesta artística y cultural de los dominios populares). Maroyu y David Castro mezclados con las características propias del rock. Un privilegio sólo posible en la lúcida propuesta de “Atajo”.

Paradójicamente, a pesar del profundo racismo que los gobernantes criollos tenían contra los indios, en todas las Exposiciones Mundiales no tenían otra alternativa que mandar indígenas ya que no había nada más interesante para mostrarle al mundo. Intuyo que en 1900 en París, en la primera gran Exposición Mundial, habrían estado estos músicos, pijchu en la boca y alcohol en la sangre, cantando y mostrando las cosas que hacen única a Bolivia.

viernes, marzo 28, 2008

El discreto encanto de la burla y Cia.


Suntuosos salones finamente decorados, vestidos y peinados chic de atemporal sofisticación, omelettes con salsa de trufas y jardineros de altísima jerarquía clerical, cómo no, cocaína y champagne, discursos dizque de mente muy abierta, severa paranoia encubierta con buenas maneras y lenguaje rebuscado, pulsiones asesinas y mucha muñeca* tanto en el ministerio como en el alto mando militar, amplios conocimientos respecto a la debida ingestión del martini dry, pesadillas infectadas de culpabilidad, risitas socarronas, mutuas adulaciones y, sobre todo, mucho, mucho apetito. ¿De quién estaremos hablando? ¿Será de la burguesía? Muy probablemente: en todo caso, esas características no forman parte del ideal-tipo de la vida monástica medieval o de la familia promedio del Tahuantinsuyo.


Buñuel decide entrar en las entrañas de esta nueva estirpe de sociedad que es, propiamente, la burguesía moderna: sin separar lo sociológico, psicoanalítico y humorístico del retrato. ¿La consecuencia? Una obra maestra llamada “El discreto encanto de la burguesía”: a mi juicio la mejor película francesa de Buñuel, quizás porque es la que más se acerca a mi etapa preferida de este autor, la mexicana, aquella de “El Ángel Exterminador” o “Ensayo de un crimen”. Sí, al igual que en esos dos maravillosos filmes, aquí las pulsiones se desbordan y transitan por trayectorias indiferentes a la realidad o al delirio. Como en el “Ángel” o en “Ese oscuro objeto de deseo”, aquí no hay explicación a los sucesos, ni siquiera una pista: el espectador se ve sumido, sometido a una imagen constantemente infectada por las mareas altas del inconsciente, escenario privilegiado de la violencia en la vida del burgués. La noción de fantasma, tan tentadora para el psicoanalista, aquí viene revestida de aquella que es también tentadora para el niño asustadizo… los muertos que subyacen. La ausencia de música acentúa el vacío y transfigura la banalidad en monstruosidad, la etiqueta en teatro burlesco y la famosa “distinción” en un albergue frágil contra las inclementes amenazas de lo(s) de afuera.


Qué hermoso es el cine de Buñuel, qué tejido maravilloso entre el absurdo, el delirio y la realidad (cruda realidad tanto para el burgués como para el olvidado): combinola inaccesible para aquel que carece de un humor contundente. Me impresiona como este genio ibérico es capaz de retratar lo bajo y lo grotesco sin caer en panfletarismos ni en politiquería. A veces algunos artistas confunden su función y piensan que el fin de la obra debe ser la denuncia cuando, a mi modo de ver, ésta, si se hace patente, solamente debe ser un efecto secundario del fin primero de toda obra de arte que es dilucidar la interioridad compleja del ser humano y, a través de imágenes bellas, hacernos viajar por ella, como nos enseña el maestro una y otra vez, en cada plano, en cada escena, en cada mirada.

*Para los que no son familiares con el término: Influencia ante una autoridad cuyo origen suele situarse más en el capital social que sobre la base de méritos individuales o principios de humanismo universal.

miércoles, marzo 19, 2008

De regresos, pillerías y gestas modélicas

Antes que nada pretendo enmendar mi vulgar y cobarde huida despavorida aunque, eso sí, involuntaria de este refugio literariocibernético conocido como “el lar”. Ya van algunos meses sin publicar si quiera una línea y he tenido, por ya bien asumida, la hombría tarea de volver a las lides.

Dado tan confuso retorno a las andanzas pseudoliterarias, se me empezaron a ocurrir la cantidad de andanzas o desplantes, irreverencias o travesuras, maleantadas o gamberradas que uno realiza en su tierna y nonc tan sancta juventud. Sería imprudente de mi parte enumerar y narrar al detalle las malacrianzas y atropellos que con mi grupo de amigos propagamos por las calles de mi ciudad, hoy ante la lupa de algunas familias establecidas, hijos en franco crecimiento, respetables empleos, vida pública e impecables y recatadas conductas. Éramos en aquel otrora embajadores del descontrol cundido y eso alimentaba de excitación a nuestros ambiguos y volubles preceptos morales empachados de tanta y aburrida catequesis infundada de típico y obsoleto colegio católico.

Recordando todas las barrabasadas o vandalismos de aquel tiempo, empecé a preguntarme, ¿qué acto reprobable para la alta moral, cultura y costumbres hubiese querido perpetrar en esos años de rabia inmotivada?

Suerte fue la mía que entre el afán, cayó entre mis manos un libro de Greil Marcus de título “Rastros de carmín” donde en una de sus partes se narra una gesta cometida por un grupo de amigos que responde a la tan intrincada pregunta formulada por mi persona. La peripecia queda evidenciada en el texto siguiente:

A las once de la mañana del 9 de abril de 1950, cuatro jóvenes –uno de ellos vestido de pies a cabeza de monje dominico- entraron en Notre-Dame de París. Era en plena misa de Pascua; en la catedral había diez mil personas procedentes de todo el mundo. “El falso dominico”, como le denominó la prensa- Michael Mourre, de veintidós años- aprovechó una pausa que siguió al rezo del credo y subió al altar. Comenzó a leer un sermón escrito por uno de los conspiradores, Serge Berna, de veinticinco años.

Hoy día de Pascua del Año Santo
Aquí
En la insigne iglesia de Notre-Dame de Paría
Acuso
A la Iglesia católica universal de infectar el mundo con su moralidad fúnebre
De ser la llaga que se extiende en el cuerpo descompuesto de Occidente

En verdad os digo: Dios ha muerto
Vomitamos la agonizante insipidez de vuestras plegarias
Pues vuestras plegarias han sido el humo pringoso de los campos de batalla de nuestra Europa.

Sumergíos pues en el trágico y exaltante desierto de un mundo en el que Dios ha muerto
Y labrad esta tierra con vuestras manos denudas
Con vuestras manos ORGULLOSAS
Con vuestras manos sin plegarias

Hoy día de Pascua del Año Santo
Aquí en la insigne iglesia de Notre-Dame de Francia
Proclamamos la muerte de Cristo-dios, para que el hombre
Pueda vivir por fin.

El cataclismo que siguió fue más allá de todo cuanto pudiesen haber esperado Mourre y sus seguidores, quienes al principio simplemente habían planeado soltar unos cuantos globos rojos. El organista, advertido de que podía tener lugar una irrupción de ese tipo, ahogó las palabras de Mourre justo después de que éste pronunciase las palabras mágicas: “Dios ha muerto.” El resto del discurso jamás llegó a pronunciarse: la guardia suiza de la catedral desvainó sus sables, acometió contra los conspiradores e intentó matarlos. Los camaradas de Mourre subieron al altar para protegerle: a uno de ellos, Jean Rullier, de veinticinco años, le rajaron la cara de un sablazo. Los blasfemos escaparon –con el hábito veteado con la sangre de Rullier, Mourre alegremente bendijo a los fieles mientras se dirigía a la salida- y fueron capturados, o mejor dicho, rescatados, por la policía, ya que tras perseguirles hasta el Sena, la multitud a punto estuvo de lincharlos. Un cómplice aguardaba con un coche en marcha listo para emprender la huida, pero ante la visión de aquella multitud enardecida, no les esperó. Marc, O y Gabriel Pomerand, presentes en la catedral, lograron escabullirse y fueron directamente a Saint-Germain-des-Prés a divulgar la noticia.

Es indudable que una hazaña o provocación de este calibre hubiese sido la guinda de la torta de toda una carrera de golfos criados bajo la tutela de la compañía de Jesús, una suerte de, en palabras de Vila-Matas, “suicidio ejemplar” irrealizado, una carrera por la vida, una dinamita adrenalínica que posee hasta el matiz del amigo cobarde que huye ante las fauces de una multitud dispuesta a todo y finalmente un sublime y temerario acto liberador de patanería blasfémica, que idealmente o como lúdico anhelo hubiese sido la punta del iceberg del curríclum vitae de una panda de pillos juveniles.